Tweet
Puedes leer el post en la siguiente dirección
http://www.antoniojhf.com/el-dia-en-el-que-un-jamaicano-nos-dio-una-leccion-de-respeto/
GRACIAS!
Aquí tenéis el vídeo de lo que pasó. (pincha aquí)
Aún siendo un Profesional, ante todo, hay que ser Persona y este Blog es la ventana a mi mundo interior.
lunes, 6 de agosto de 2012
jueves, 2 de agosto de 2012
Y llegaron las Vacaciones!
Tweet
Aún recuerdo cuando de pequeño llegaba el momento de las vacaciones.
Era el momento de viajar, de ir al pueblo. De ver a la familia, de encontrarse de nuevo con los viejos amigos.
Esa noche, no dormía.
A la mañana siguiente, temprano, todos en pie. Maletas, bolsas, bolsos ... comenzaba el rompecabezas de llenar el maletero. Y cuando todo estaba a punto, marchábamos dejando atrás recuerdos, al menos por unos días.
Las vacaciones en el pueblo eran como vivir otra vida totalmente distinta. Te sentías el dueño del tiempo. Te zambullías en otra dimensión donde las cosas parecían ir mucho más despacio, para poder saborear hasta el último pedazo de lo vivido.
Te miraban de forma extraña pues eras el que venia de fuera, de la ciudad, de la capital y en parte, te resultaba engorroso pero por otro lado te daba ese aire de autosuficiencia que, realmente, no servía para nada.
Días de piscina, de naturaleza, de bailes en la plaza del pueblo, de miradas furtivas enamoradas. Días de nuevas experiencias, de historias incompletas, de cuentos con moraleja y recuerdos, grabados a fuego, en el alma.
Con el paso del tiempo, te das cuenta de lo mucho que hicieron en tu vida esos días de vacaciones. No eran días de descanso sino días de aprendizaje de una nueva lección de la asignatura llamada vida.
Fueron días donde aprendías que la familia es importante y necesaria. Donde te dabas cuenta que la distancia no hacía desvanecer los sentimientos cuando estos eran sinceros.
Días en los que te dabas cuenta que historias truncadas por el final del verano podían ser retomadas en el mismo punto un año después.
Eran días con su propio aroma, sus propias canciones y sensaciones difícilmente revividas de nuevo.
Hace muchos años de ello pero, con la oportunidad de poder mirar atrás, aún se llenan los ojos de instantáneas llenas de cariño, sonrisas y vivencias sinceras.
Esas vacaciones también hicieron que, a día de hoy, sea lo que soy. Y a esas vacaciones siempre les estaré agradecido por lo mucho que me dieron y lo poco que me pidieron a cambio.
Solo espero poder devolver tanto como recibí, permitiendo que la persona a la que más quiero en este mundo pueda disfrutar de esos momentos, como un día ya lo hiciera su padre.
Está bien pensar en nuestras vacaciones pero las suyas, son aún mucho más valiosas. Demosles la importancia que se merecen para que el día de mañana, cuando echen la vista atrás, el mejor regalo que nos puedan brindar sea una sonrisa llena de agradecimiento, felicidad y satisfacción.
La vida no se vive en minutos, sino en momentos.
Aún recuerdo cuando de pequeño llegaba el momento de las vacaciones.
Era el momento de viajar, de ir al pueblo. De ver a la familia, de encontrarse de nuevo con los viejos amigos.
Esa noche, no dormía.
A la mañana siguiente, temprano, todos en pie. Maletas, bolsas, bolsos ... comenzaba el rompecabezas de llenar el maletero. Y cuando todo estaba a punto, marchábamos dejando atrás recuerdos, al menos por unos días.
Las vacaciones en el pueblo eran como vivir otra vida totalmente distinta. Te sentías el dueño del tiempo. Te zambullías en otra dimensión donde las cosas parecían ir mucho más despacio, para poder saborear hasta el último pedazo de lo vivido.
Te miraban de forma extraña pues eras el que venia de fuera, de la ciudad, de la capital y en parte, te resultaba engorroso pero por otro lado te daba ese aire de autosuficiencia que, realmente, no servía para nada.
Días de piscina, de naturaleza, de bailes en la plaza del pueblo, de miradas furtivas enamoradas. Días de nuevas experiencias, de historias incompletas, de cuentos con moraleja y recuerdos, grabados a fuego, en el alma.
Con el paso del tiempo, te das cuenta de lo mucho que hicieron en tu vida esos días de vacaciones. No eran días de descanso sino días de aprendizaje de una nueva lección de la asignatura llamada vida.
Fueron días donde aprendías que la familia es importante y necesaria. Donde te dabas cuenta que la distancia no hacía desvanecer los sentimientos cuando estos eran sinceros.
Días en los que te dabas cuenta que historias truncadas por el final del verano podían ser retomadas en el mismo punto un año después.
Eran días con su propio aroma, sus propias canciones y sensaciones difícilmente revividas de nuevo.
Hace muchos años de ello pero, con la oportunidad de poder mirar atrás, aún se llenan los ojos de instantáneas llenas de cariño, sonrisas y vivencias sinceras.
Esas vacaciones también hicieron que, a día de hoy, sea lo que soy. Y a esas vacaciones siempre les estaré agradecido por lo mucho que me dieron y lo poco que me pidieron a cambio.
Solo espero poder devolver tanto como recibí, permitiendo que la persona a la que más quiero en este mundo pueda disfrutar de esos momentos, como un día ya lo hiciera su padre.
Está bien pensar en nuestras vacaciones pero las suyas, son aún mucho más valiosas. Demosles la importancia que se merecen para que el día de mañana, cuando echen la vista atrás, el mejor regalo que nos puedan brindar sea una sonrisa llena de agradecimiento, felicidad y satisfacción.
La vida no se vive en minutos, sino en momentos.
lunes, 2 de julio de 2012
CAMPEONES
Tweet
Si! España ha ganado la Eurocopa 2012.
Como bien decían, no hay dos sin tres y nuestra selección hace historia al ser la primera en conseguir dos campeonatos continentales consecutivos intercalados con un mundial.
España nos ha dado un momento de alegría, de subidón, de éxtasis ... pero en realidad nos ha enseñado muchas más cosas.
Nos ha enseñado a pensar en el grupo antes de en lo individual. Nos ha enseñado a ser humildes. A pensar en los pequeños detalles y tenerlos en cuenta en cualquier situación. A olvidar rencillas. A ir paso a paso sin poner más piedras en el camino de las que ya hay. A darlo todo, luchar por ello y siempre, ponerse nuevas metas.
Hoy es un día alegre por haber ganado la Eurocopa pero triste por la desoladora situación que se está viviendo en gran parte de los montes de la Comunidad Valenciana.
Desde hace días, dos incendios de grandes magnitudes, están devastando las sierras de Valencia y provocando pérdidas irreparables. La tristeza es bandera de la gran mayoría de las personas de bien que, sin estar en el meollo de los incendios, los están sufriendo a base de ceniza que cae a muchos kilómetros de distancia tiñendo las calles de un gris melancólico y no digamos ya del ambiente color sepia del cielo que nos hace sentirnos impotentes ante la gran desgracia.
La pena, aparte del desastre, es ver, oír, escuchar y leer a mucha gente hacer campaña partidista del mal que estamos viviendo. Me pregunto yo ... ¿Por qué no gastan sus esfuerzos de crítica partidista en ayudar, arrimar el hombro, intentar gestionar de la mejor manera posible esta situación y esperar a que el temporal incendiario amaine para pedir explicaciones y responsabilidades?
Siempre he pensado que el dividir, muchas veces, debilita. Está claro que muchas personas se han tomado al pie de la letra la famosa frase de "divide y vencerás" pero creo que esa frase no se puede emplear para todo. En este caso, como en muchos, no.
Es momento de estar unidos, de aunar esfuerzos y no crear cortinas de humo, ya tenemos bastantes con las originales, como decir que hay fuego a escasos metros de la central nuclear de Cofrentes o hacer demagogia ayudado de los dos temas del día "fútbol y fuego".
Aprendamos de la Selección Española. De como han llegado a lo que han llegado siendo como son. Del ejemplo que debería de ser nuestro espejo.
Dejemos ya de luchar cada uno para y por sus intereses. Dejemos ya de desestabilizar y malmeter. Dejemos atrás el patriotismo autonómico y acordémonos que por encima de ello existe el patriotismo nacional, cuna de los demás patriotismos. Recordemos que no se entenderían uno sin los otros y los otros sin el uno.
Celebremos siempre cualquier motivo, cualquier cosa. La vida está para disfrutar de ella. Sonreír, alegrarse, mirar hacia adelante con ojos de positividad. Y hoy, toca alegrarse y celebrar el triunfo de la Roja.
Y eso si. Pongamos todo nuestros esfuerzos, en la medida de las posibilidades de cada uno, para ayudar en la lucha contra los incendios, las injusticias sociales que vivimos día a día, levantar el País y volver a hacer de España un lugar de oportunidades, donde vivir en paz y cubriendo las necesidades básicas de toda persona.
Si nos sentimos equipo, como la selección Española, donde todos estamos convocados pero no todos juegan, ni siquiera un minuto, pero aceptan su papel y lo ponen en practica pensando en el bien general y común, ese día ganaremos el mejor de los campeonatos. El de la VIDA.
Si! España ha ganado la Eurocopa 2012.
Como bien decían, no hay dos sin tres y nuestra selección hace historia al ser la primera en conseguir dos campeonatos continentales consecutivos intercalados con un mundial.
España nos ha dado un momento de alegría, de subidón, de éxtasis ... pero en realidad nos ha enseñado muchas más cosas.
Nos ha enseñado a pensar en el grupo antes de en lo individual. Nos ha enseñado a ser humildes. A pensar en los pequeños detalles y tenerlos en cuenta en cualquier situación. A olvidar rencillas. A ir paso a paso sin poner más piedras en el camino de las que ya hay. A darlo todo, luchar por ello y siempre, ponerse nuevas metas.
Hoy es un día alegre por haber ganado la Eurocopa pero triste por la desoladora situación que se está viviendo en gran parte de los montes de la Comunidad Valenciana.
Desde hace días, dos incendios de grandes magnitudes, están devastando las sierras de Valencia y provocando pérdidas irreparables. La tristeza es bandera de la gran mayoría de las personas de bien que, sin estar en el meollo de los incendios, los están sufriendo a base de ceniza que cae a muchos kilómetros de distancia tiñendo las calles de un gris melancólico y no digamos ya del ambiente color sepia del cielo que nos hace sentirnos impotentes ante la gran desgracia.
La pena, aparte del desastre, es ver, oír, escuchar y leer a mucha gente hacer campaña partidista del mal que estamos viviendo. Me pregunto yo ... ¿Por qué no gastan sus esfuerzos de crítica partidista en ayudar, arrimar el hombro, intentar gestionar de la mejor manera posible esta situación y esperar a que el temporal incendiario amaine para pedir explicaciones y responsabilidades?
Siempre he pensado que el dividir, muchas veces, debilita. Está claro que muchas personas se han tomado al pie de la letra la famosa frase de "divide y vencerás" pero creo que esa frase no se puede emplear para todo. En este caso, como en muchos, no.
Es momento de estar unidos, de aunar esfuerzos y no crear cortinas de humo, ya tenemos bastantes con las originales, como decir que hay fuego a escasos metros de la central nuclear de Cofrentes o hacer demagogia ayudado de los dos temas del día "fútbol y fuego".
Aprendamos de la Selección Española. De como han llegado a lo que han llegado siendo como son. Del ejemplo que debería de ser nuestro espejo.
Dejemos ya de luchar cada uno para y por sus intereses. Dejemos ya de desestabilizar y malmeter. Dejemos atrás el patriotismo autonómico y acordémonos que por encima de ello existe el patriotismo nacional, cuna de los demás patriotismos. Recordemos que no se entenderían uno sin los otros y los otros sin el uno.
Celebremos siempre cualquier motivo, cualquier cosa. La vida está para disfrutar de ella. Sonreír, alegrarse, mirar hacia adelante con ojos de positividad. Y hoy, toca alegrarse y celebrar el triunfo de la Roja.
Y eso si. Pongamos todo nuestros esfuerzos, en la medida de las posibilidades de cada uno, para ayudar en la lucha contra los incendios, las injusticias sociales que vivimos día a día, levantar el País y volver a hacer de España un lugar de oportunidades, donde vivir en paz y cubriendo las necesidades básicas de toda persona.
Si nos sentimos equipo, como la selección Española, donde todos estamos convocados pero no todos juegan, ni siquiera un minuto, pero aceptan su papel y lo ponen en practica pensando en el bien general y común, ese día ganaremos el mejor de los campeonatos. El de la VIDA.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


